La reciente presencia de calima en la capital del estado ha encendido alertas entre autoridades y especialistas de la salud, debido al incremento de partículas contaminantes en el aire y su impacto directo en la salud respiratoria, especialmente en niñas y niños.
El neumólogo pediatra Mario Soto Ramos, profesor titular de la especialidad en Neumologia Pediatrica de la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas de la UACH, explicó que este fenómeno atmosférico se caracteriza por la suspensión de partículas finas de polvo y arena que reducen la visibilidad y deterioran la calidad del aire.
De acuerdo con el especialista, la calima mantiene en el ambiente partículas como las PM10 y PM2.5, las cuales pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio, generando irritación, inflamación y complicaciones en la salud pulmonar. El doctor Soto Rampos señaló que este fenómeno guarda una estrecha relación con las tormentas de arena, como la registrada en Chihuahua el año pasado, la cual elevó de forma considerable la concentración de polvo en el aire y redujo la visibilidad a niveles críticos.
“Una tormenta de arena representa un evento agudo que levanta grandes cantidades de partículas, mientras que la calima mantiene ese polvo suspendido en la atmósfera durante más tiempo”, expresó.
Riesgos para la salud infantil.
El especialista advirtió que la exposición a estos contaminantes puede provocar irritación en las vías respiratorias, reacciones alérgicas y enfermedades como bronquitis aguda, además de agravar padecimientos crónicos como el asma. Indicó que, en eventos de alta concentración de partículas, las hospitalizaciones por crisis asmáticas pueden incrementarse de manera significativa, e incluso se ha documentado la aparición de nuevos casos de asma tras la exposición a tormentas de polvo.
Asimismo, destacó el riesgo de infecciones como la coccidioidomicosis, enfermedad causada por la inhalación de esporas presentes en el suelo, que pueden dispersarse durante tormentas de arena y manifestarse semanas después con síntomas respiratorios y fiebre persistente.
Recomendaciones a la población.
Ante estas condiciones, el especialista emitió una serie de recomendaciones para reducir riesgos en la población:
• Permanecer en interiores durante episodios de alta concentración de polvo
• Mantener puertas y ventanas cerradas
• Utilizar cubrebocas con capacidad de filtración adecuada si es necesario salir
• Mantener una adecuada hidratación
• Evitar la exposición en menores y personas con enfermedades respiratorias
Además, subrayó la importancia de acudir a valoración médica ante síntomas como tos persistente, dificultad respiratoria, sibilancias o fiebre, y evitar la automedicación.
Finalmente, el neumólogo pediatra reiteró que tanto la calima como las tormentas de arena representan un problema de salud pública en regiones áridas como Chihuahua, por lo que llamó a la población a mantenerse informada y seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias.